Los fideicomisos y la arquitectura silenciosa de la riqueza duradera
Cuando una familia crea un fideicomiso, está optando por separar la propiedad de los beneficios. Los activos ya no son propiedad directa de una persona, sino que se ponen bajo la custodia de un fideicomisario que está obligado legal y éticamente a gestionarlos en beneficio de otros. Las normas que rigen este proceso se recogen en un documento de fideicomiso, pero el espíritu del acuerdo suele ir mucho más allá del lenguaje jurídico.
Leer más